Las manos dicen mucho de una persona, y las uñas bien cuidadas pueden ser el detalle que eleve tu estilo a otro nivel. Hoy en día, las uñas de gel y acrílicas se han convertido en una de las opciones más populares en salones de belleza, gracias a su durabilidad, versatilidad y acabado impecable. Pero, ¿sabes en qué se diferencian? ¿Cuál te conviene más según tu estilo de vida?
Uñas acrílicas: resistencia y forma personalizada
Las uñas acrílicas se crean al mezclar un polvo acrílico con un líquido especial (monómero) que forma una pasta moldeable. Esta mezcla se aplica sobre la uña natural o sobre un tip (extensión), y se moldea a la forma deseada. Luego se endurece al aire, sin necesidad de lámpara UV.
Las ventajas principales de las uñas acrílicas son:
Gran resistencia y duración: Perfectas para personas con uñas frágiles o que desean un largo extra.
Versatilidad: Puedes elegir entre forma cuadrada, almendrada, stiletto, coffin, entre otras.
Compatibles con decoraciones: Admiten todo tipo de arte en uñas, desde diseños sencillos hasta piedras, efectos 3D y más.
Sin embargo, requieren un buen mantenimiento, y es fundamental acudir con un profesional para su aplicación y retiro, ya que un mal procedimiento puede dañar la uña natural.
Uñas de gel: elegancia y apariencia natural
Las uñas de gel se aplican en capas sobre la uña natural o una extensión, y cada capa se seca bajo una lámpara UV o LED. Su textura es más ligera y su acabado más brillante y natural que el de las acrílicas.
Algunas razones para elegir uñas de gel son:
Aspecto natural y elegante: Tienen un acabado suave, brillante y flexible.
Ideales para personas con uñas cortas o medianamente largas.
Menor olor durante el proceso: A diferencia del acrílico, el gel no desprende vapores fuertes.
El gel también requiere retoques cada 2 a 3 semanas, dependiendo del crecimiento de la uña natural.
¿Cuál es la mejor opción para ti?
Si buscas larga duración y dureza, las acrílicas son tu mejor opción.
Si prefieres un aspecto más natural y liviano, las de gel pueden ser ideales.
Ambas técnicas permiten una gran variedad de colores, diseños y texturas.
Consejos para el cuidado de tus uñas:
No las uses como herramientas (abrir latas, raspar objetos, etc.).
Hidrata tus cutículas y manos regularmente.
Acude a retoques con un profesional para mantenerlas sanas y estéticas.
Evita retirarlas en casa sin conocimiento, ya que puedes debilitar tu uña natural.
